La Otorrinolaringología (ORL) desempeña un papel crucial en la identificación de causas orgánicas que afectan el lenguaje y el habla, como alteraciones auditivas o estructurales. Su aplicación clínica permite diagnósticos precisos y tratamientos oportunos, facilitando el trabajo interdisciplinario con fonoaudiólogos y otros especialistas, lo que mejora significativamente la evolución y calidad de vida de los pacientes.
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