La prevención y promoción de la salud mental son componentes fundamentales para el bienestar integral de las personas y comunidades donde la prevención se enfoca en evitar la aparición de trastornos mentales mediante la reducción de factores de riesgo como el estrés, la violencia, y el abuso de sustancias, al tiempo que fortalece factores protectores como el apoyo social, la resiliencia y el acceso a recursos de salud mental. Por otro lado, la promoción de la salud mental, por su parte, busca mejorar el bienestar emocional y psicológico de las personas a través de la educación, el fomento de hábitos de vida saludables, y la creación de entornos que favorezcan el desarrollo positivo y la inclusión social. Ambos enfoques requieren una colaboración estrecha entre individuos, familias, profesionales de la salud, instituciones educativas y gobiernos para crear una sociedad más consciente y capaz de enfrentar los desafíos relacionados con la salud mental.
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